miércoles, 8 de diciembre de 2010

Denis Diderot


El fenómeno de la genialidad ha motivado diferentes reflexiones a lo largo de la historia. Una de las más importantes es la del filósofo Denis Diderot: (1713-1784), uno de los redactores de la Enciclopedia y filósofo francés, autor de novelas, ensayos, obras de teatro y crítica artística y literaria, nació en Langres el 5 de octubre de 1713 y estudió con los jesuitas. En 1734 se traslada a París, viviendo 10 años como tutor mal pagado y escribiendo para otros escritores, su primera obra importante publicada anónimamente fue “Pensamiento filosóficos” (1746), donde explica y afirma su filosofía deísta. En 1747 recibió la invitación de editar una traducción francesa de la “Cyclopaedia inglesa de Ephraim Chambers. Diderot, en colaboración con el matemático Jean le Rond d’Alembert, convirtió este proyecto en una inmensa obra de nueva redacción que abarcaba 35 volúmenes, “Enciclopedia o diccionario razonado de las artes y los oficios”, más conocida como “La Enciclopedia”.

Con ayuda de los más prestigiados escritores de la época, entre los que figuraban Voltaire y Montesquieu, el escéptico y racionalista Diderot empleó la Enciclopedia como una poderosa arma de propaganda contra la autoridad eclesiástica, la superstición, el conservadurismo y el orden semifeudal de la época. En consecuencia, Diderot y sus colaboradores se convirtieron en el blanco de las críticas clericales y reales. En 1759 el Conseil du Roi suprimió formalmente los diez primeros volúmenes (publicados a partir de 1751) y prohibió la publicación de la obra. Pese a todo, Diderot continuó trabajando en los volúmenes restantes y logró imprimirlos en secreto. Los 17 volúmenes del texto se completaron en 1765, pero las ilustraciones y los suplementos no se añadieron hasta 1780.

La abundante obra de Diderot incluye las novelas “La religiosa” (1796), una crítica a la vida conventual, “El sobrino de Rameau (1761), una sátira de la sociedad contemporánea y su hipócrita moral, traducida al alemán por Goethe, y “Jacques el fatalista” (1796), donde analiza la psicología del libre albedrío y el determinismo, “Cartas sobre ciegos para uso de los que ven” (1749), trata de cómo aprenden los ciegos, mientras que el diálogo dramático-filosófico “El sueño D’Alembert” (1830), contiene sus teorías materialistas. Pionero de la crítica estética, Diderot fundó en 1759 “Salones”, un diario en el que escribía las críticas de las exposiciones de arte que se celebraban anualmente en París. Su correspondencia carece de interés en una época famosa por sus brillantes manifestaciones epistolares. Diderot gozó del mecenazgo ilustrado de la reina Catalina II la Grande de Rusia y ejerció una notable influencia en otros pensadores de la Ilustración en Europa, murió en París el 30 de julio de 1784. Póstumamente, entre otras obras, se publicó “La paradoja del comediante” (1830), una de sus obras más inquietantes.

A continuación parte de su pensamiento…

…[“Hay en los hombres de genio (poetas, filósofos, pintores, oradores y músicos) una calidad de alma particular, secreta, indefinible, sin la que no es posible ejecutar nada grande y bello. ¿Es la imaginación? No. He conocido imaginaciones valiosas y fuertes que prometían mucho y no lograron nada, o muy poco. ¿Es el buen juicio? No. Es bastante común hallar hombres de gran juicio cuyas producciones son cobardes, blandas y frías. ¿Es el espíritu? No. El espíritu dice cosas hermosas, pero hace cosas pequeñas. ¿Es el calor, la vivacidad, el ardor mismo? No. Las personas ardientes luchan y se agotan para hacer cosas que no valen la pena. ¿Es la sensibilidad? No. He conocido personas cuya alma se afectaba rápida y profundamente, que no podían escuchar alguna historia sin salir de sí mismas, transportadas, ebrias, enloquecidas, pero sólo balbuceaban como niños… ¿Es el buen gusto? No. Más que producir belleza, el gusto borra los defectos, ¿Es un don que se adquiere en mayor o menor grado? No, ¿Es un resorte de la naturaleza?, ¿Es una determinada conformación de la cabeza y las vísceras? ¿Una determinada composición de los humores corporales? Aunque no los conozcamos bien, podría tratarse de eso y del espíritu observador. Ese espíritu se ejercita sin esfuerzo, sin contención. No mira, observa; se instruye, comprende sin estudiar, no tiene ningún fenómeno presente, pero resulta afectado por todos. Lo que le queda es un tipo de sentido especial del que carecen los otros, una extraña máquina que dice: “Esto va a salir” o “Esto no va a salir” y, en efecto así ocurre; “esto es verdadero” o “esto es falso” y las cosas se dan como supuso. El hombre de genio pone las cosas al azar y lo hace sin haber calculado las posibilidades a favor o en contra”].

¡Que les parece Diderot…! ¡! Digno de lectura ¡! ¿No es de ese modo?...

¿GENIOS O PROFETAS?

Durante el recorrido de los hombres por esta tierra, han pasado algunos seres que han dejado su huella imborrable en el devenir de esta humanidad terrena, ¿Cuántos seres han poblado el planeta desde el principio de los tiempos? (¿?), es ésta una cuestión indeterminada, indescifrable, increíble, ¿será también inconcebible?, ¿importante?, ¿No importante?; a través de las siguientes líneas lo descubriremos juntos. ¿Les parece bien a mis inestimables lectores de estas letras?, les invito de la manera más cordial a hacer un breve recorrido por los albores de la población en nuestra desolada y contaminada naturaleza, – solo por los humanos – habitantes del único planeta que hasta la fecha podemos habitar.

El hombre ha vivido en la Tierra durante unos dos millones de años, apenas el tiempo de un parpadeo comparado con la historia total del planeta, que se extiende durante un lapso de 4,700 millones de años.
Si supusieramos que la edad de la tierra, desde su origen hasta el momento presente, equivaldría a un día, la aparición del hombre se habría producido menos de un minuto antes de que terminara ese día. Sin embargo, el inmenso abismo de tiempo anterior a la aparición del hombre constituye también una parte de la herencia de éste.
Solamente durante los últimos 5,000 - 6,000 años ha dejado el hombre constancia escrita de sus hechos. Aparte de esta pequeña fracción de su existencia total, el único conocimiento que tenemos de su aspecto y manera de vivir se basa en los escasos indicios que nos han llegado: huesos y dientes fósiles, herramientas de piedra, puntas de flecha de pedernal, trozos de vasijas de barro, gravados en las rocas y pinturas en las cavernas.
El trabajo de desenterrar e interpretar las huellas del hombre primitivo representa largos y penosos estudios de arqueólogos y otros expertos. El cuadro que ofrecen sus hallazgos, aunque con frecuencia incompleto, suministra pruebas suficientes del complejo proceso evolutivo que desembocó en la aparición de nuestra especie, el Homo Sapiens, que hoy día puebla el globo.
Nuestros antepasados más antiguos vivían de plantas alimenticias y de la caza, y sólo disponían de instrumentos de piedra para matar sus presas y preparar su sustento. Poco a poco, sin embargo, fueron reduciendo su dependencia de las fuerzas de la naturaleza gracias al pastoreo y al cultivo del suelo. El hombre dio otro gran paso hacia delante cuando aprendió a usar los metales y, con la introducción de esta nueva tecnología, el camino quedó preparado para las realizaciones de la civilización, tal como hoy la conocemos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

AUTOESTIMA.




El mantener una actitud positiva ante la vida no es nada fácil, menos en un mundo tan complejo que día a día nos enfrenta a nuevos retos y problemas. Aún más, no se puede hablar de bienestar emocional cuando se carece de un relativo buen estado de salud, cuando no se han cubierto las necesidades básicas, cuando no se tiene una fuente regular de ingresos, y menos aún, cuando no nos sentimos aceptados y amados.

La sana convivencia social se ve favorecida al brindar sus espacios para encuentros de grupos de distintas características; pugnando por crear un ambiente propicio para la canalización de las tensiones de manera positiva y expresión de los afectos en un marco de respeto y ayuda solidaria.

ANTECEDENTES.

La historia de la humanidad nos permite conocer que la salud emocional para algunos ha sido un misterio, para otros es motivo de superstición y no pocos se resisten a separarlo del campo de la enfermedad.

Los datos disponibles permiten deducir que el 10% de la población de nuestro país (Aproximadamente 14 Millones de Personas) estará afectada de su salud emocional en algún momento de su vida.

Por lo que respecta a las adicciones, las estadísticas indican que el 46% ingiere alcohol, el 26% consume tabaco y el 6% es adicto a drogas.

SITUACIÓN ACTUAL.

En la actualidad se ha descubierto que es más provechoso y útil crear las condiciones que prevengan e impidan el desencadenamiento de un trastorno emocional. A esto le llamamos – “Enfoque de Riesgo”.

ASPECTOS RELEVANTES.

Cuando hablamos del “Enfoque de Riesgo” nos referimos a la probabilidad aumentada de que se presente un daño o enfermedad; por ello en esta línea de acción educativa se integra información tendiente a reducir la incidencia de los riesgos que pueden provocar, entre otros, enfermedades nerviosas, desintegración familiar, adicciones, delincuencia, depresión e incluso suicidios, así mismo se proponen algunas acciones que pueden contribuir a disminuir la prevalecía y controlar alteraciones tales como hipertensión arterial, diabetes y obesidad, cuya evolución está íntimamente ligada a la “Salud Mental y Emocional”




LA AUTO-ESTIMA.

“Sólo podemos amar cuando nos hemos amado a nosotros mismos” – Erick Fromm

En la actualidad nos encontramos sujetos a un ritmo de vida que nos lleva a olvidarnos de que estamos rodeados de seres humanos y no de máquinas, y aún más, dejamos de lado el contemplarnos a nosotros mismos como personas. Así nos preocupamos por cumplir con nuestro trabajo, cubrir los requisitos como hijos, padres, o esposos, pero casi nunca dedicamos tiempo para analizarnos, entendernos y aceptarnos.

Esto es a lo que nos referimos al hablar de auto-estima, es decir, * LA CAPACIDAD DE TENER CONFIANZA Y RESPETO POR SÍ MISMO.

La auto-estima no es un artículo que pueda venderse o comprarse, sino que es la base sobre la cual debe fincar nuestra existencia, ya que de una adecuada estimación de nuestra persona se deriva un mayor gozo existencial.

INTEGRACIÓN DE LA AUTO-ESTIMA.

La auto-estima es propiciada desde el nacimiento, o tal vez antes, ya que el hecho de que el niño se sienta deseado por sus padres le va a dar la posibilidad de sentirse esperado y querido. De lo contrario, el niño crecerá con un sentimiento de rechazo y baja estima.

Esto significa que es en el núcleo familiar en donde el niño adquiere las bases que necesita para una auto-estima adecuada que le permita sentirse apto para la vida, o con una auto-estima inadecuada que lo haga percibirse como un Ser inepto para enfrentarse al futuro.

En esta forma, los padres tendrán que ser “espejos” en dónde los niños verán reflejados cualidades y defectos, que les permitirá crear un sentido de confianza personal dentro del marco familiar y socio-cultural.

Esto le ofrecerá una base firme para lograr una identidad que más tarde se transformará en un sentimiento de ser aceptado. De ser él mismo y de convertirse en la persona que los demás sienten y confían que llegará a ser.

Así mismo, los padres deben creer en los niños y producir en ellos la convicción de que lo que hacen tiene significado e importancia, esto se logra a través de la empatía, o sea, percibir la necesidad del otro y responder adecuadamente, de tal manera que el niño se sienta realmente comprendido.
En algunas ocasiones los padres limitan la posibilidad de una auto-estima con base en la creencia de que sus hijos serán adultos “presumidos”. Esto es un error, ya que lejos de la presunción, estos niños serán seres humanos seguros de sí mismos y fuertes ante la adversidad.

Se sugiere evitar decir a los niños frases como: “No debes mostrar tus cualidades, eso es presunción” – “Una cualidad importante es la modestia” – “Debes ser humilde” – Etcétera.

Se dice que quien tiene una auto-estima adecuada es capaz de reconocer cualidades y defectos y una amplia conciencia de los alcances y limitaciones para luchar y obtener mejores condiciones de vida.

AUTO-ESTIMA EN LA ADOLESCENCIA.

El adolescente siente la necesidad de independencia, de ser reconocido, de buscar su identidad; en este proceso la auto-estima se debilita, ya que uno de los factores importantes como la imagen corporal cambia y se da la confusión de roles. (No es niño, ni adulto.

En esta etapa el adolescente cuestiona, rechaza, pregunta y necesita que los adultos le ayuden a valorar sus logros con el fin de fortalecer su posición personal y su estima.

Hay que sentir al adolescente, tener fe en él, ya que esto le permitirá afirmar la confianza en sí mismo y ser un adulto responsable, con una alta auto-estima y capaz de luchar por sus convicciones y aún más, estará preparado para no resultar victima de las adicciones. (Droga, alcohol, tabaquismo, Etcétera.

AUTO-ESTIMA EN LA EDAD ADULTA.

Muchos de los adultos al llegar a esta etapa, en pocas ocasiones se han detenido a pensar sobre el significado de su vida y la relación que con ella tiene su auto-estima.

Cómo recordaremos, dijimos que la auto-estima es la capacidad de tener confianza y respeto por sí mismo... pero, ¿Cómo lograr eso?

Si aceptamos que la vida es una gran aventura, lo mejor será ponernos nuestro traje de safari y aventurarnos al encuentro con nosotros mismos.

Se requiere de varios pasos: CONOCERME – ANALIZAR EL CONCEPTO SOBRE MÍ MISMO – EVALUARNOS – ACEPTARNOS – RESPETARNOS – Y ESTIMARNOS.

Como cada uno de estos pasos, implica un verdadero reto, comenzaremos por analizar cada uno de ellos:

CONOCERME.

En todos los seres humanos se encuentran enlazados e interdependientes aspectos biológicos, psicológicos, y sociales.

El aspecto biológico se refiere a las características con que nacemos: Músculos, huesos, Etcétera, aunque somos similares, todos somos diferentes y únicos.

Con relación al aspecto psicológico, se dice que la mente humana es uno de los más grandes misterios que tiene el hombre, pero que le permite ser un animal con inteligencia superior y que ha logrado adaptar el medio ambiente a sus necesidades y ambiciones.

Lo social se entiende como una necesidad de agruparse para poder sobrevivir. Se ha comprobado que quien vive completamente aislado, comienza a tener ideas delirantes, es decir, a imaginar que los animales u objetos que lo rodean son seres humanos; este carácter social ha permitido que el hombre sea el único capaz de crear sociedades muy complejas, de las cuales se derivan fenómenos económicos, políticos y sociales en los que todos estamos involucrados.

Ahora bien, ¿Qué tanto conozco esos tres elementos básicos de mi ser? Y... ¿Qué mantenimiento les doy?

a) MI YO FÍSICO: Es aquel al que tengo un acceso más fácil, ya sea por un espejo o por la vista directa a cualquier parte de mi cuerpo. Así me percato de mi peinado, ropa, Etcétera.

A veces esa parte de mi “YO” no la conozco en su totalidad. Es común que al ir y venir, al bañarnos ni siquiera nos percatamos de nuestro cuerpo, ¿Cuándo fue la última vez que me “di” tiempo de tocar y acariciar esas partes de mi cuerpo que la ropa cubre? O ¿Sólo conozco mi rostro, cabello, y el cuerpo vestido?

También podemos encontrar personas que les incomoda una presencia muy cercana o que los toquen. Esto puede ser resultado del temor de ser tocados y de que nos han acostumbrado a tomar al “Yo Físico” como algo sucio, del que hay que permanecer alejados.

b) MI YO PSICOLÓGICO: Este aspecto lo conozco a través de la auto-reflexión – es bien sabido que todos tenemos emociones (Amor, odio, alegría, tristeza, Etcétera) Capacidad mental (Inteligencia, raciocinio, Etcétera), y una serie de capacidades internas que nos dan una característica individual.

Se puede decir, que la mente tiene todos los talentos, que todos podemos ser todo, y son muchas veces las circunstancias sociales las que nos crean limitaciones, pero aún así, no nos determinan.

c) MI YO SOCIAL: De nuestro medio absorbemos entre otros: Cultura, Educación, Pautas de conducta, Roles, Etcétera.

La influencia de la sociedad en el individuo es compleja y constante, si nos ponemos a analizar ¿Quién soy yo realmente? – Tratando de separar aquellos conceptos que los demás han depositado en mí y que yo me he tomado como propios, nos encontraremos con verdaderas dificultades y sorpresas.
Como en todo, es muy importante encontrar el equilibrio dentro de mí, de estos tres factores, ya que es muy común que nos encontremos más conectados hacia los demás que hacia ese “Yo”.

CONCEPTO E IMAGEN

a) Mi concepto, es el conjunto de ideas o creencias que tengo acerca de mí mismo, cada persona se forma a lo largo de la vida, una serie de ideas o de imágenes que la llevan a creer que así es.

Hay personas que creen firmemente en, su capacidad para ganar dinero o para vencer en la vida y también, por desgracia, existen las que se han formado su propio concepto negativo, de manera que están convencidas de su incapacidad para triunfar o para aprender y progresar. Si una persona cree que no es apta para las matemáticas, aunque tenga cualidades para ellas, será inútil tratar de convencerse de lo contrario.

El origen está en las etapas tempranas del desarrollo del hombre, por ejemplo, si nosotros observamos a un niño que al tratar de alcanzar unos dulces y colocar una silla sobre otra y se cae, es común escuchar a la madre decir: “Te caíste por tonto”, y en otras ocasiones oiremos decir: “Te caíste por poner mal la silla”.

Si a este afán de casar individuos con actitudes, tales como: Niño torpe, niña buena, escuincla tonta, Etcétera. , Le aunamos la frecuencia con la que se le repite al niño que: “Es un tonto”, éste terminará ejerciendo la profesión de: “Tonto, Bueno, o Torpe” para toda la vida.
En la medida de lo posible, evitemos el identificarnos con un concepto que sea limitante y produzca malestar, o sea negativo, NO DEBE VIVIRSE TRATANDO DE SOSTENER UNA AUTOIMAGEN, A NO SER LA QUE REALMENTE ES. Ello traerá estados de ansiedad, angustia, depresión o desesperación.

b) IMAGEN REAL E IMAGEN IDEAL: Cuando un niño nace, los padres comúnmente desean para él lo mejor. Así se van creando expectativas ideales sobre el hijo. A veces cuando el niño nace, ya se sabe (Dependiendo del sexo), que va a ser un muy buen médico, que va a tener mucho éxito y que va a ganar mucho dinero; todo esto se conoce porque se espera que sea igual que el padre, (Que es médico), que el tío, (que tiene mucha clientela), o que el artista de la telenovela (que gana mucho dinero).

Así un hijo aprende a responder a las expectativas de los padres, y sólo viene a llenar un hueco para una vida que ya le ha sido planeada, sin tomar en cuenta sus potencialidades o sus limitaciones.
En esta constante búsqueda de lo que “El hijo debe ser”, nos encontramos con que se le inculca alcanzar un ideal, esto es, tratar de cubrir el ideal del “Buen hijo”, “El hombre de éxito”, “Mujer de su casa”, Etcétera.

En términos generales, un ideal es algo perfecto que sólo existe en nuestra idea, es decir, en nuestra mente.

Como el ser humano no es perfecto (Y nunca lo será), se obliga a la gente a exigirse tanto a sí mismo, que llega a desconectarse de su realidad. Por ejemplo: cuando vemos en la televisión, la imagen de “La rubia que todos quieren”, nos puede surgir el deseo de ser como ella para tener todo tipo de éxitos, alta, blanca, de ojos azules, bien formada, muy feliz y con dinero. Pero al vernos al espejo, podemos ver una gran diferencia entre lo que es mi ideal (la rubia) y Yo.

Si me percato de que ni soy blanca, ni tengo ojos azules, ni estoy en mi peso ideal, ni tengo dinero, puedo empezar a adoptar una serie de actitudes que me lleven a acercarme lo más posible a ese ideal y entonces tendré que comprarme pupilentes de color, someterme a una dieta rigurosa, comprarme tacones muy elevados y aparentar ante los demás que tengo mucho dinero.

En este constante esfuerzo por alcanzar un ideal, y en su frustración por no alcanzarlo, el hombre se va colocando una serie de máscaras, para que los demás vean en mí el ideal que no soy.
Cuando este constante colocarnos máscaras se va haciendo un hábito, voy perdiendo mi identidad, desconociéndome y desconectándome de mí mismo.

Esta puede ser una crisis permanente o temporal hasta que vaya aceptando las experiencias que el organismo tiene, aunque estos sean aspectos que aprendí a negar.

Se tiende a crear imágenes idealizadas; a mayor exigencia, más conflicto interno.

Aparecen entonces temores y fantasías y muchas veces decimos: Si hago lo que deseo o si digo lo que quiero, pueden rechazarme, quedarme solo, o que me hagan a un lado ignorándome.

Entonces es común que la conciencia no se conecte al cuerpo y no registre mis avisos corporales y me dé cuenta que he tenido exceso de trabajo sólo cuando ya no tengo gripe o fatiga crónica.

Como una olla exprés que busca salida, hay dos caminos:

- Agredo a los demás a través de explosiones emocionales. (Lloro por el más mínimo detalle o grito por todo)
- Puedo llegar a la auto-agresión. (En estados de tensión fumo más, tomo más café, Etcétera) que pueden llevarnos a estados de depresión agudos e inclusive al suicidio.

El reto es ser flexible, lo único permanente es el cambio, y entre más rígido sea conmigo mismo y con los demás, mayor será el conflicto.

Podemos empezar por quitar al cuerpo el tabú de “Malo” y terminar por reconocerme como un ser humano íntegro.

EVALUARNOS.

Evaluarnos es la capacidad interna de aquilatarnos, con base a mi punto de vista. Si mis actitudes me satisfacen, motivan mi interés, enriquecen mi vida, me hacen sentir bien, me permiten creer, aprender o desarrollarme... Estoy bien; o por otra parte considerar que voy mal, si no me satisfacen, carecen de interés, me hacen daño o me impiden desarrollarme.

ACEPTACIÓN DE MÍ MISMO.

La aceptación es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como la forma de sentir, ya que solo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello.

RESPETO.

Una vez que me acepto, tal cual soy, y estoy conciente de mis errores y virtudes, puedo llegar a respetarme como ser humano y a respetar a los demás y comprender que no somos perfectos, y al tratar de alcanzar esa perfección me llevará a conflictuarme conmigo mismo.

AUTOESTIMA ALTA Y BAJA.

Como ya vimos, el lugar donde ubiquemos nuestra autoestima, será el lugar donde nos ubiquemos a nosotros mismos para vivir la vida.

A continuación veremos algunas características de la gente con autoestima alta y baja, y los sentimientos de inferioridad que son el resultado de una autoestima baja crónica.

Para que una persona pueda identificarse con algunos de estos modelos, puede tener sino la totalidad, sí algunas de las siguientes características:

AUTOESTIMA ALTA

La gente con autoestima alta, vive, comparte e invita a la integridad, honestidad, responsabilidad, comprensión y amor.
Siente que es importante, tienen confianza en su propia competencia, tiene fe en sus propias decisiones y en que ella misma significa su mejor recurso. Al apreciar debidamente su propio valer, está dispuesta a aquilatar y respetar el valer de los demás, por ello solicita su ayuda, irradia confianza y esperanza y se acepta totalmente a sí misma como ser humano.

La autoestima alta no significa un estado de éxito total y constante, es también reconocer las propias limitaciones y debilidades y sentir orgullo sano por las habilidades y capacidades, tener confianza en la naturaleza interna para toma de decisiones.

Todo ser humano tiene momentos difíciles, cuando el cansancio le abruma, los problemas se acumulan y el mundo y la vida le parecen entonces insoportables; una persona con autoestima alta toma estos momentos de depresión o crisis como una molestia que pronto superará para salir adelante con éxito y más fortalecida que antes.

AUTOESTIMA BAJA.

Por desgracia existen muchas personas que pasan la mayor parte de su vida con una autoestima baja, porque piensan que no valen nada o muy poco.

Estas personas esperan ser engañadas, pisoteadas, menospreciadas por los demás y como se anticipa a lo peor, lo atraen y por lo general les llega. Como defensa, se ocultan tras un muro de desconfianza y se hunden en la soledad y el aislamiento.

Así aisladas de los demás, se vuelven apáticas, indiferentes hacia sí mismas y hacia las personas que los rodean. Les resulta difícil ver, oír y pensar con claridad, por consiguiente tienen mayor propensión a pisotear y despreciar a otros.

El temor es el compañero natural de esta desconfianza y aislamiento, el temor limita, ciega y evita que el hombre se arriesgue en la búsqueda de nuevas soluciones para los problemas, dando lugar a un comportamiento aún más destructivo.

Cuando la persona de autoestima baja sufre derrotas, se siente desesperado y se pregunta: ¿Cómo puede alguien tan inútil enfrentar dificultades así?

No es de sorprender que en ocasiones recurra a las adicciones, al asesinato o al suicidio.

Los sentimientos de inseguridad o inferioridad que sufren las personas con autoestima baja, las llevan a sentir envidia y celos de lo que otros poseen, lo que difícilmente aceptan, manifestándose con actitudes de tristeza, depresión o bien con actitudes de ansiedad, miedo, agresividad y rencor, sembrando así el sufrimiento, separando a los individuos, dividiendo parejas, familiares, grupos sociales y aún naciones.

Haciendo un análisis comparativo sobre la autoestima alta y baja, se puede establecer el siguiente cuadro:



AUTOESTIMA ALTA AUTOESTIMA BAJA

• Usa su intuición y percepción - Usa sus prejuicios
• Es libre, nadie lo amenaza, ni - Se siente acorralado y amenaza a los
Amenaza a los demás. demás, se defiende constantemente.
• Dirige su vida hacia donde - Dirige su vida hacia donde otros
Cree conveniente, desarrollando quieren que vaya, sintiéndose frus
Habilidades que hagan posible trado, enojado, y agresivo.
Esto. - Inconsciente del cambio, es rígido
• Es consciente de su constante en sus valores y se empeña en perma
Cambio y adapta y acepta necer estático.
Nuevos valores y rectifica - Se estanca, no acepta la evolución,
Caminos. - no ve necesidades, no aprende.
• Aprende y se actualiza para - No acepta su sexualidad ni lo relacio
Satisfacer las necesidades del nado con ésta.
Presente. - Tiene problemas para relacionarse
• Acepta su sexualidad y todo con el sexo opuesto. Si lo hace es en
Lo relacionado con ella. forma posesiva, destructiva, superfi-
• Se relaciona con el sexo opuesto cial y efímera.
En forma sincera y duradera. - Ejecuta su trabajo con insatisfacción
• Ejecuta su trabajo con satisfac- - no lo hace bien ni aprende a mejorar.
Ción, lo hace bien y aprende a - Se desprecia y humilla a los demás.
Mejorar. - Se percibe como copia de los demás
• Se gusta a sí mismo y gusta de y no acepta que los otros sean
Los demás. diferentes.
• Se percibe como único y percibe - No conoce sus sentimientos, los
A los demás como únicos y reprime y deforma; no acepta la
Diferentes. expresión de sentimientos de los
• Conoce, respeta y expresa sus demás.
Sentimientos y permite que lo - No toma decisiones, acepta las de
Hagan los demás. los demás, culpándolos si algo sale
• Toma sus propias decisiones mal.
Y goza con el éxito. - No acepta que comete errores o se
• Acepta que comete errores culpa y no aprende de ellos.
Y aprende de ellos. - No conoce sus derechos, obligacio
• Conoce sus derechos, obliga nes ni necesidades, por lo tanto no
Ciones y necesidades, los defiende ni desarrolla.
Defiende y desarrolla. - Diluye sus responsabilidades, no
• Asume responsabilidades y enfrenta su crecimiento y vive una
Ello le hace crecer y sentirse vida mediocre.
Pleno. - No se auto-evalúa, necesita de la
• Tiene la capacidad de auto- aprobación de los otros; se la pasa
Evaluarse y no tiende a emitir emitiendo juicios sobre los demás.
Juicios sobre otros. - Se deja llevar por sus emociones,
• Maneja sus emociones, tiene su control está en manos de los
Fe en que los otros lo hagan. demás.
• Maneja su agresividad sin - Maneja su agresividad destructiva
Hostilidad y sin lastimar a los mente, lastimándose y lastimando
Demás. a los demás.
• Se tiene confianza en sí mismo - Desconfía de sí mismo y de los
Y en los demás. demás.


SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD Este es el resultado de muchas experiencias frustrantes que la persona ha tenido a través de su vida, básicamente en su primera infancia. Esto lleva a las siguientes conductas:

HIPERSENSIBLE A LA CRÍTICA: No acepta sus debilidades, siente que la crítica prueba y expone su inferioridad y esto aumenta su dolor.

SOBREALARDEA: Esto le da seguridad y piensa que así elimina sus sentimientos de inferioridad.

HIPERCRÍTICO: Como una defensa para desviar la atención a sus limitaciones, es agresivo y crítica el esfuerzo de los demás para que estos se ocupen en defenderse y no vean en lo que falla, así crea una superioridad ilusoria.

TIENDE A CULPAR: Proyecta su debilidad o inferioridad culpando a otros por sus fallas, se siente bien haciendo que otros se sientan mal.

TEME A LA COMPETENCIA: Aún estando ansioso por ganar, está lejos de sentirse optimista, algunas veces se rehúsa a tomar parte en competencias y a emitir una opinión que le comprometa públicamente.

SE SIENTE PERSEGUIDO: Cree que no le agrada a alguna persona y que por ello lo que ésta hace es para molestarlo o impedir el éxito.

SE OCULTA: Prefiere el anonimato, un sitio en dónde no sea visto ni llamado.

SE AUTO-RECRIMINA: Es una defensa ante una realidad de incapacidad, así se libera del esfuerzo y hace que los demás no le exijan.

RECOMENDACIONES PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LA AUTOESTIMA:

VIVIR EL AQUÍ Y AHORA: Si se hace un presente consciente y valioso, se tendrá un pasado maravilloso y un futuro prometedor.

VIVIR CONVENCIDO: De que el cambio en uno mismo hace que el mundo cambie.

VIVIR CONFIADO EN: Nuestras facultades que nos permitan ser el propio Maestro, Guía y Juez.

EN LOS MOMENTOS DE: Duda, ver hacia dentro y preguntar a tu “Yo”.

VOLUNTAD DE CAMBIAR Y CRECER: Somos los escultores de nuestra más importante escultura, nosotros mismos.

CRECER TAMBIEN A TRAVÉS: De los errores, abrirse a sí mismo, viéndose con honestidad y compasivamente.

Algunas personas dicen que quieren cambiar su forma inadecuada de pensar sobre ellas mismas, pero que por desgracia la niñez infortunada que tuvieron las hace ser como son.

Estas personas están tan ocupadas en construir nuevas defensas e inventar nuevas excusas, gozando de su propia desgracia que no guardan energía para aprovechar una posibilidad de conocer y experimentar nuevas y constructivas formas de vivir. “Yo soy Yo y mis circunstancias”, “Siempre estamos a punto de comenzar”.

EL STRESS.

Es probable que en alguna parte hayamos escuchado esta palabra y no estemos muy seguros de lo que significa: La palabra “STRESS”, no tiene todavía traducción al español y no se refiere a una enfermedad, sino a toda una serie de respuestas del organismo cuando nos enfrentamos a situaciones que nos causan ansiedad o tensión, esto es, el organismo busca adaptarse para continuar funcionando favorablemente con el medio ambiente.

El estado de “STRESS” puede ser ocasionado no tan sólo por hechos reales, sino también por lo que “podría” suceder, es decir, se activa ante todo suceso que nos parece una amenaza y el organismo se esfuerza por recuperar el equilibrio.

Aunque la manifestación del estado de “STRESS” es diferente en cada persona, los rasgos característicos son un estado de alarma, búsqueda de adaptación y agotamiento o descompensación en dónde la resistencia del organismo llega a su máximo.

El “STRESS” puede ser una situación temporal, pero si se convierte en una situación constante se generan enfermedades de adaptación (Dolores de cabeza, Problemas digestivos y cardiacos, Mal humor, Colitis, Agresividad, Etcétera) y de ésta manera el organismo puede llegar a lesionarse por exceso de uso de sus propias defensas e incluso causar la muerte.

La vida moderna enfrenta a diversas situaciones estresantes, independientemente de nuestra edad, sexo u ocupación, es por ello conveniente, reconocer los indicios de tensión y contar con información sobre algunas estrategias de defensa personales o medidas preventivas.

MEDIDAS PREVENTIVAS:

Hoy en día sabemos que el poder de la mente es mucho mayor de lo que habíamos imaginado. Casi todas las enfermedades modernas se originan en la mente y es por donde podemos empezar a actuar.

A continuación se mencionan varias alternativas que pueden contribuir a evitar y/o reducir el estado de “STRESS”. Cada persona determinará cual de ellas son las que mejor le funcionan.

RELAJAR LA MENTE:

Es recomendable acostarse en un lugar tranquilo y “Soñar” despierto, es decir, evocar alguna relación feliz de su pasado, tal vez un día de campo, sus vacaciones, Etcétera. , Procurar que los detalles lleguen, tales como: “El sol en el rostro, si hacía calor o frío, el sonido de las aves”, Etcétera.

El “Soñar despierto” sustituye los temores por: Amor, evocaciones agradables y todos aquellos recuerdos que tengan efectos positivos y útiles.

Al llenar la mente de recuerdos felices y alegres no sólo detendrá el daño, sino que desarrollará la resistencia interior para enfrentarse a los retos del mundo real.

ENFRENTAR LOS ATAQUES DE ANSIEDAD Y PÁNICO.

Las preocupaciones que nos causan ansiedad, a veces provocan trastornos estomacales, palpitaciones, dolor de cabeza, temblor de manos e incapacidad para concentrarse. Es lo que se conoce como ataque de ansiedad o pánico.

Cuando esto se presenta, la mejor respuesta es respirar:
• Aspirar profundamente
• Contener el aire el mayor tiempo posible
• Espirar con lentitud
• Repetir hasta superar el ataque

LIBERARSE DE LAS PREOCUPACIONES ESCRIBIÉNDOLAS:

Esto resulta útil, ya que anotando las preocupaciones vamos descubriendo que muchos de estos asuntos parecen menos importantes en el papel.

Cuando surja un problema realmente difícil de resolver, anotemos las posibles soluciones que se nos ocurran. Casi siempre se descubren respuestas prácticas.
Algunas personas llevan esta práctica incluso como medida para conciliar el sueño.

DESCANSAR:

Cuando sentimos que las tensiones y las presiones empiezan a resultar insoportables, hay que descansar, por lo que procuremos organizar nuestro tiempo para poder disponer de algunos días libres para ir a un lugar relajante y tranquilo. Si se tienen hijos de corta edad, hay que pedir apoyo a amigos o parientes, los niños no sufrirán por la ausencia y de hecho, probablemente se beneficiarán si al cabo de esos días la persona regresa más relajada y menos irritable.

RELAJACIÓN DE MECEDORA:

Las madres mecen en brazos a sus hijos y los niños suelen balancearse hacia delante y atrás cuando están nerviosos.

Esto se explica porque el movimiento rítmico contribuye a contrarrestar los mensajes de “ayuda” enviados al cerebro; por consiguiente, éste a su vez envía instrucciones de emergencia a los diferentes músculos y órganos del cuerpo, haciendo caso omiso de las instrucciones de pánico que está recibiendo.

LLORAR:

Llorar constituye una respuesta natural a la tensión, pero se trata de un acto que muchas personas consideran socialmente inaceptable, sobre todo los varones. Dado que se trata de un claro signo físico de tensión se considera como una muestra de debilidad y la mayoría de los niños se les inculca que llorar es “Cosa de mujeres”, se les enseña a reprimir sus sentimientos.

Sin embargo suprimir las lágrimas puede provocar todo tipo de síntomas y problemas, las tensiones y presiones se acumulan en nuestro interior y acaban por originar enfermedades físicas. Resulta mucho más seguro, sano y natural dejar que la tensión salga de nuestro cuerpo que acumularla dentro.

LIBERE SU AGRESIVIDAD:

Péguele a la almohada, grite fuerte, acuda a una feria y tire los objetos lanzando una pelota, o reviente globos con dardos, Etcétera, estas acciones son un excelente recurso para liberar la agresividad; es un modo simple y aceptable.
Esto es preferible a lanzarle algo al vecino, al cliente o a la autoridad.

Otra opción son los deportes que requieren golpear una pelota con todas sus fuerzas, ejemplo: Frontón, Voleibol, Tenis, Fútbol, Etcétera.

SER OPTIMISTA:

No debemos ser tan serios, es cierto que vivimos tiempos difíciles y que existen muchas cosas por las cuales preocuparse, pero no hay que olvidar el divertirnos de vez en cuando.

Si la vida se toma siempre con rígida seriedad, no tardarán en aparecer los verdaderos problemas.

De vez en cuando es necesario reír y sonreír, si se quiere hacer frente al “STRESS” sin sufrir demasiados daños.

¡¡¡¡¡SEAM0S OPTIMISTAS!!!!!

COMBATIR EL ABURRIMIENTO:

El aburrimiento es probablemente la principal causa de tensión de la sociedad moderna, ante esto existen varios caminos:

• Buscar la forma de lograr que la rutina diaria sea más interesante y satisfactoria.
• Pensar en diferentes maneras de mejorar un producto.
• Buscar un pasatiempo que le sea útil e interesante.
• Emprenda un negocio propio que no requiera gran inversión.
• Afíliese a alguna organización de voluntarios con fines altruistas.

SUPERAR LA FRUSTRACIÓN:

Todos dependemos de los servicios de miles de personas, y de modo que cada vez hay más oportunidades de que se produzca crisis o haya una falla.

La consecuencia es simple: Cada día hay más gente que sufre frustraciones.

No es posible eludir todas las fuentes de frustración, pero si se pueden minimizar cuando aprendemos algunas actividades, por ejemplo: Reparaciones domésticas, primeros auxilios, Etcétera, y sobre todo, reclamamos por un mal servicio, si dejamos que las protestas permanezcan dentro de la mente, se desarrollan y causarán problemas personales. Sería beneficioso desahogarse.

APRENDA A VALORARSE:

La culpabilidad es una emoción común y perjudicial, esto propicia en la gente inseguridad y falta de confianza en sí misma. Éste problema afecta a millones de personas.

De vez en cuando todos nos sentimos incapaces o inferiores debido a contratiempos y fallas, pero debemos considerar todas nuestras cualidades positivas.

Una forma de enfrentar a los sentimientos de fracaso, es elaborar una lista de adjetivos que se apliquen a su persona: Cuidadoso – Creativo – Inteligente – Honrado – Generoso – Justo – Tolerante – Considerado – Honesto – Trabajador – Culto – Comprensivo – Etcétera.

Cada vez que se sienta poco valioso eche una mirada a la lista y verá que no es tan desastroso.

CAMINAR:

El caminar nos permite activar nuestro cuerpo, tomar más oxigeno, que estimule al cerebro a pensar mejor.

Camine el tiempo que sea necesario, observará que es agradable y relajante.

ACTIVIDADES MANUALES:

En una hoja de papel haga rallas, círculos, ovalitos o cualquier trazo que le permita descargar su tensión. El tejido con agujas, gancho o macramé también son reconfortables, así como todas aquellas actividades que requieran acción manual.

TOMAR TÉ:

Ingerir una bebida caliente propicia un estado de relajación.

PLATICAR:

Por medio de la palabra descargamos muchos de nuestros problemas. – Se sugiere no hacerlo por teléfono ($), ni abusar de la paciencia de quien nos escucha.


BAÑO:

De preferencia con agua tibia, es muy tranquilizante.

SÍ TODO LO ANTERIOR FALLA:

Si el “STRESS” no desaparece y continúa con los síntomas... Intente quedarse en la cama un par de días, alegando una enfermedad física (Que no deberá convertirse en un recurso para manipulación)

Esto, porque si dice que se siente muy angustiado o tenso, probablemente no encontrará demasiada comprensión. Estos síntomas no impresionan; generalmente se estimula u ordena a seguir adelante y probablemente el estado empeorará. Si aún con todo esto no supera el estado de “STRESS”, quizá sea el momento de solicitar ayuda profesional.

ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO – “El tiempo es oro”

La vida moderna impone cumplir con diversas funciones dentro y fuera del hogar, por lo que no pocas veces nos quejamos de que las 24 horas del día no alcanzan para todo lo que tenemos que hacer.

Aunque cada persona tiene responsabilidades diferentes siempre es útil tener un plan de acción.

He aquí una sugerencia, que puede ser adaptada según cada circunstancia:

PLAN DE ACCIÓN:

1. Qué va a hacer: Preparativos, qué es la más importante, tiempo disponible y si requiere ayuda para solicitarla con anticipación.
2. Cómo se va a organizar: Separe los asuntos de rutina de los extraordinarios, valore si puede ponerlos o posponerlos para el fin de semana o para fin de mes o si son inaplazables.
3. Cómo controlar: Registre que asuntos está dejando de atender y reelabore el plan.

El Plan debe incluir tiempo suficiente para sueño, alimentación y transporte. De ser posible también deberá considerar tiempo para nuestra superación personal, diversión y fortalecimiento de nuestra paz interior, convivencia familiar y sobre todo la relación de pareja. Igualmente importante es recordar que más que la cantidad de tiempo que invertimos, es la calidad del mismo lo que determinará la posibilidad de disfrutar de la vida plenamente.

Todo plan debe ser flexible. He aquí un cuadro que puede servir de apoyo:

NOMBRE________________________________________ FECHA__________________

HORA LUNES MARTES MIÉRCOLES JUEVES VIERNES
06.0 _____________________________________________________________
07.0 _____________________________________________________________
08.0 _____________________________________________________________
09.0 ___________________________________________________ …

ACTIVIDAD FÍSICA: “Mente sana, en cuerpo sano” * Homero.

Seguramente hemos escuchado muchas veces que para conservarnos sanos, debemos practicar alguna clase de ejercicio, pero generalmente nos desanimamos al no saber por dónde empezar.

Lo primero es considerar los motivos para hacerlo, pero ya sea un deseo espontáneo o bien, una recomendación médica, deberá cumplir con el requisito de: “Disfrutar haciéndolo”, pues de lo contrario se convertirá en una penitencia físicamente dolorosa.

Si llegamos a la conclusión de que es necesario o nos gustaría integrarlo a nuestro estilo de vida, veremos algunas consideraciones:

1. - Chequeo Médico: Antes de iniciar cualquier programa de acondicionamiento físico es necesario cerciorarnos de que gozamos de buena salud, inclusive esto es aún más imprescindible si estamos en tratamiento médico.
2. - Placer: Cerciórese de que se trata de algo que le gustará y con lo cual podrá divertirse.
3. - Acondicionamiento: Prepárese antes de iniciar algún deporte, sobre todo si no ha practicado durante algún tiempo. El acondicionamiento lleva de 2 a 3 meses. Para empezar, conviene caminar mucho y hacer ejercicios simples en casa.
4. - Ejercicio simple y barato: Caminar es el modo más simple, seguro, barato y aceptable de hacer ejercicio. Aproveche a subir por la escalera, en vez del elevador, reduzca el uso del automóvil, Etcétera, una buena caminata diaria de media hora proporciona el ejercicio necesario.
5. - Protección: El ejercicio puede ser peligroso; trate de protegerse usando tenis de buena calidad y cómodos, esto evitará lesiones en los huesos y las articulaciones, así como ampollas. Si elige correr, lo mejor es hacerlo en terrenos blandos y evitar abundantes curvas.
6. - Atención al dolor: Escuche a su cuerpo respecto al dolor y deténgase. Si sobrepasa la barrera del dolor se expone a sufrir una lesión grave.
7. - Evite excesiva competencia: No convierta sus ejercicios en algo demasiado competitivo, pues de lo contrario, sólo añadirá tensión a su vida.
Lo más recomendable es que cuente con la asesoría de un orientador en acondicionamiento físico, quien sugerirá el programa más adecuado a sus características.

Aquí presentamos un programa para estar en forma que es factible de aplicar por la mayoría de las personas.

• Busque un banco o peldaño que tenga 30 centímetros de altura y un reloj con segundero suba y baje del peldaño 24 veces por minuto, durante 3 minutos en total, descanse 30 segundos y tómese el pulso. El avance se reflejará en que el pulso será cada vez más lento; repita diariamente dentro de su programa general de ejercicios; es adecuado para medir y mejorar la condición física general.

• Haga “lagartijas” observe cuantas flexiones es capaz de hacer sin detenerse, regístrelo. Recuerde mantener las piernas rectas y que el pecho ha de tocar el suelo; practique y registre una vez en la mañana y otra por la noche o tarde; Es adecuado para fortalecer los músculos de las manos, brazos y pecho.

• Con el cuerpo erguido, inicie haciendo círculos con la pierna izquierda (8 veces) – repita con la pierna derecha, descanse 30 segundos, levante las piernas – una a la vez – hasta la altura que pueda – por 8 veces, luego haga movimientos circulares con la cadera y cintura, enseguida haga movimientos circulares con los hombros, levante las manos, tratando de alcanzar algo imaginario por encima de su cabeza – al hacer esta parte, parece de puntas con los pies.

• Movimientos con el cuello, inicie con 4 movimientos hacia la izquierda, repita hacia el lado derecho, descanse – haga otros 4 movimientos circulares con cuello, descanse – repita hacia el lado contrario 4 movimientos de cuello – todo ello con respiraciones profundas y lentamente deje salir el aire. En general se trata de mover todas nuestras articulaciones, o sea, dedos, tobillos, rodilla, cadera, hombros, cuello, Etc. Registre sus avances de acondicionamiento, verá resultados positivos en un lapso de 3 meses. Su salud es lo primero. ¡Suerte y Ánimo!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Para mi peque...

Ciudad de Lagos de Moreno., Jalisco a 21 septiembre 2010.


ERIKA PAULINA…

Eres mi pequeña hija…
Risueña mujercita…
Inocente y traviesa siempre…
Kisses for you all time forever…
Amante del estudio – casi profesional…


Parece que fue ayer que llegaste…
A papá felíz hiciste… (Y continúas…)
Un buen día, decides acompañar tu rumbo con él…
Lindo momento de tu unión – que ya dio fruto…
Inocente, traviesa, linda y platicadora como tú…
No hay nada que puedas ambicionar más que ello…
A continuar luchando por lo verdadero, fecundo y bello…


CON AMOR

PAPÁ,

miércoles, 6 de octubre de 2010

TEOCALTICHE.

MIERCOLES 5 DE OCTUBRE DE 2010.

Teocaltiche, Jalisco –

Rincón de Jalisco, solitario lugar dónde habitan miles de sueños, antigua ciudad de anhelados desarrollos, cuna de pensadores y escritores como Don Victoriano Salado Álvarez; autor de “La Batalla de Pavía” y “Un Canónigo Cumplido”, cuentos que fueron escritos en 1895, de donde conviene destacar que entre la conclusión de un cuento y otro hay una diferencia de apenas 5 días: “La Batalla de Pavía”, está fechado el 15 de abril de 1895 y “Un Canónigo Cumplido”, el 20 de abril del mismo año. Ambas narraciones fueron recogidas por su autor en De autos, colección de cuentos publicada en Guadalajara en 1901.

La célebre batalla de Pavía, del año 1525, entre las fuerzas de Carlos I de España y V de Alemania y las de Francisco I de Francia, en la que este último fue hecho prisionero, sirve a Salado Álvarez para dar título a su cuento “La Batalla de Pavía”. Con un lenguaje rico, matizado y un humor empleado con mesura, el cuento narra un caso judicial en el que un Señor de apellido Pavía hace su declaración aceptando los cargos que se le imputan.

Esta es, señor, la relación de mi batalla, de la batalla de Pavía, en la cual, como el Rey Francisco, quedé prisionero; pero en la cual, a diferencia del vencedor de Marignan, perdí hasta el honor.

En un Canónigo Cumplido, el narrador (Manolito) habla de otro personaje (Don Pablo González) que, a su vez, se refiere a un tercero (Don José Domingo Cumplido), quien es el verdadero protagonista de la historia: El Canónigo cumplido. No es un cuento de mucha peripecia, el asunto – tomado, según lo manifiesta el propio autor, del escritor Laguense Agustín Rivera – tampoco tiene nada de extraordinario; pero está tan bien escrito – se trata de un verdadero ejercicio de estilo - , con tal gracia, que es casi imposible no reconocer en esta pequeña pieza de juventud muchas de las características y virtudes literarias del Salado Álvarez mayor. En “Un Canónigo Cumplido”, por ejemplo, se advierte ya el gusto del autor por “representar y poner al vivo épocas y costumbres de otros tiempos, tipos y caracteres que han desaparecido o van desapareciendo entre nosotros”, como bien lo apunta José López Portillo y Rojas.

UN CANÓNIGO CUMPLIDO.

UN GRAN AUTOR JALISCIENSE, HACE YA MUCHOS AÑOS QUE ESCRIBIÓ EL SIGUIENTE ENSAYO LITERARIO, POR SU BELLEZA, ESTILO Y SIGNIFICADO, LO TRANSCRIBO PARA TODOS AQUELLOS A QUIENES LES ENCANTE LA BUENA LECTURA. ¡AHORA A LEERLO! - ÁNIMO...

“UN CANÓNIGO CUMPLIDO” *

Si yo fuera novelista o me preciara de ello, cogería por los cabellos la oportunidad que se me brinda y pintaría a mi tío Don Pablo González (q. d. D. g.) como la exhumación de una figura de edades pasadas, como un abate versallés perfumado y correcto, decidor de madrigales y amigo de bellas, sin que faltara cierto afán suyo innato que lo hiciera propender a alabar y echar de menos los minuetos y las pavanas, las pompas y las tonistas de su época. Describiría, como parece de rigor, la faz risueña y rubicunda de mi colateral, sus cabellos blancos y bien peinados, sus levitas de corte antiguo, sus relojes con múltiples sellos, y naturalmente no dejaría en el tintero la caña de indias de puño áureo y la caja de polvos con amorcillos y ninfas a lo Wateau esmaltados en la tapa.

Pero si tal hiciera falsearía de la manera más descarada los datos de la historia, temería escarnecer la verdad (por la cual murió Cristo, nuestro bien) y hasta viviría un si es, no es, alarmado por los cargos que me hiciera la sombra del difunto.

No, lo diré en descargo de mi conciencia; mi tío no tuvo jamás pujos de culto, ni de majo, ni de pulido; fue austera y sencillamente, un hombre leído, despierto, de buen ingenio, gran conversacionista y dotado de una memoria tan feliz que a cultivarla habría echado la zancadilla a los Mezzofantis y los Inaudis.

Para él particularidades biográficas, fechas de acontecimientos públicos y domésticos, noticias de los libros que había leído eran asunto de coser y cantar.

Cuantos lo conocíamos lo interpelábamos para hacerlo caer en un latín mal continuado, pero él con la misma precisión nos refería el conato de fusilamiento de Brambila y los amores del Gral. Inclán, que el año y día en que echo los dientes su primer hijo; la llegada del Dr. Antomarchi y su recepción en Guadalajara, que los pronombres de la agonía de cualquier personaje obscuro en tiempo de no sé qué epidemia.

Era de vérsele cuando alzando su chaqueta, dejando a un lado el bastón y limpiando el sudor con el ancho paliacate tomaba la palabra para referir cuentos de vivos y muertos; entonces era cosa de poner tablados para oírlo y no perder una palabra de su charla jugosa y agradable.

Una noche, puestos a conversar a la luz de la luna en el ancho zaguán de la casona que ocupaba desde tiempo inmemorial, sentados en sendos equípales de cuero oí de su boca lo siguiente, que traslado aquí con mi frase incolora y opaca por no recordar los matices de la suya delicados y llenos de intensión.

- En esta época – dijo don Pablo – no hay nada que llame la atención: los vestidos, las viandas, los sucesos mismos de la vida son monótonos, acompasados sin gracia, sin interés, siempre los mismos. La libertad y la igualdad que tanto cacarearon los liberales han producido el resultado de convertir el mundo todo en un erial en que los cedros del Líbano han cedido su lugar al hisopo rastrero.
(Esto del erial no estoy seguro que pertenezca a mi tío; pero al fin de algo ha de servir el hablar desde la trípode en que ahora oficio.)

- ¡Qué diferencia, Manolito, qué diferencia de estos tiempos con los míos!
- Entonces si había mozos ricos y guapos, y bien educados y de arrestos-
- A ver, contéstame, ¿has visto alguien que por lo decidor o por lo rumboso o por lo excéntrico se parezca a los hombres aquellos?
- No los hay, no se ven ya por más que los busques; y si no dame figura como la de don José Domingo Cumplido, Doctor en Teología de esta Real y Pontificia Universidad, que por su buena crianza y por su amor a las fórmulas mereció ser llamado la nata de la cortesía y la flor de las bien criadas ceremonias.

Y aquí quisiera coger al pecador que con tan poco temor de Dios ha extendido la falsa creencia de que los apellidos son como antífrasis de las cualidades del individuo que los lleva, pues no ha habido quizás nada mejor aplicado que el patronímico de Cumplido a aquella lumbrera de la iglesia de esta Reina, perla o Sultana de Occidente, que con todos estos motes llaman a mi tierra los periódicos y papeles públicos.

- ¡Qué amor a las fórmulas el suyo, qué afán de contentar a todo el mundo, qué deseo de que nadie la emulara en caravanas e inclinaciones de cabeza!

El marido de doña Rodríguez, aquel escudero a quien mato su buena crianza, era junto de don José Domingo un patán rústico y mal mirado.

Visita del señor capitular jamás pasaba de un cuarto de hora, hablaba por monosílabos y trataba a todo mundo con una decorosa afabilidad que se apartaba a leguas de la grosera llaneza y se confundía con las usanzas ceremoniosas de las cortes de los Austrias, en que estaban previstos hasta los movimientos más ligeros.

Tenía mi hombre un hermano que era la antítesis de aquél. Vestía a lo poeta, negligente y pintorescamente, solía reír y frecuentar el trato de las gentes y en algunas ocasiones hasta se permitía chanzonetas y bromas con los que lo rodeaban.

El señor Canónigo, a quien el cielo había concedido algo más que un mediano pasar, vestía siempre hopalanda holgada de seda, a guisa de sotana, y en la cabeza llevaba capelo y borla verdes, pues era Doctor en Filosofía y Teología.

Era Don José Domingo, conservador a macho y martillo, discípulo de los Tirados y los Monteagudos, mientras su hermano, que picaba más alto en materias políticas, se inclinaba al liberalismo; si bien no defendía esa libertad clerofóbica y sesquipedal que ahora se estila.

Todas estas noticias vienen sólo para referirte que el señor Cumplido no abandonaba ni aun el trato doméstico aquella su tirantez distintiva-

Cuando don Juan Nepomuceno, que andaba metido en el ajo gubernamental, regía los destinos del Estado (que dicen los gacetilleros) ocupaba en el coche de su Señoría el lado derecho, mientras su hermano llevaba el izquierdo; al paso que cuando el seglar no se encontraba colocado en puesto tan prominente pasaba a la siniestra de su ceremonioso hermano.

Recuerdo muy bien haber visto ese coche, un cupé forrado de azul y sembrado de estrellas plateadas; por lo cual, como en aquel tiempo muchos eclesiásticos y aun ancianos seglares acostumbraban aplicar a los casos comunes de la vida textos de la Sagrada Escritura, (contra la prohibición expresa del Concilio de Trento) el Dr. Sierra, Rector de la Universidad, dijo al ver pasar al señor Cumplido: stellato sedet solio.

En una ocasión presidía el canónigo unos ejercicios en el clerical; y mientras duraron las piadosas tareas nunca un corrigendo se atrevió a alzar la voz sobre la de un cura, ni un criado sobre la de un ordenado in sacris, pues para reprimir tales demasías estaba el señor Cumplido-

Un día, mientras tomaban los ejercitantes su modesta colación, se sintió un terremoto que apenas ha tenido semejante entre nosotros.

Todos, chicos y grandes, buenos y malos, se aprestaron a salir de aquel lugar que no reputaban seguro; pero allí estaba para impedirlo el director de aquellas faenas espirituales, que colocándose en la puerta gritó con voz tonante: “Por categorías, señores, por categorías” y permitió abandonar el local primero a los curas, después a los ministros, luego a los ordenados, tras ellos a los corrigendos y al último a los criados.

Aquel gran cultivador de las fórmulas sociales tuvo el fin que cuadraba a un hombre de su calaña. Así como se reputa gloriosa la muerte del General que en el campo de combate exhala el último aliento, así debe juzgarse digno y honroso para un émulo del barón de Andilla perecer por las consecuencias de un Cumplido.

En el Seminario se celebraba la clausura de cada curso de Filosofía con una fiesta a la par académica y religiosa.

En el año de 1848 remataron su curso de artes el Lic. Don Ignacio L. Vallarta, que obtuvo el primer lugar, el Lic. Don Emeterio Robles Gil, el Doctor don Antonio Arias, el Doctor don Germán Villalvazo y don Jesús González Ortega, el futuro vencedor de Calpulalpan, que fue el undécimo en categoría entre sus condiscípulos, por lo cual le toco el grado de primer rector.

Como para corresponder a la fama de aquel curso, formado de jóvenes muy inteligentes y avispados que habían de ser después hombres eminentes en varias disciplinas, se designó para que llevara la voz, el famoso padre carmelita Fray Manuel de San Crisóstomo Nájera.

Dadas su facilidad de palabra, su portentosa erudición y su inteligencia privilegiada, el Padre Nájera encontró propicia la oportunidad aquella para pronunciar una oración que por la riqueza de sus imágenes, por la galanura de su estilo y por la belleza de la dicción dejó a todos boquiabiertos. Trataba nada menos ese discurso que de exponer todos los sistemas filosóficos que se han excogitado de los griegos acá para explicar lo inexplicable.

Alguien, sin embargo, no celebró tan calurosamente aquella pieza oratoria y fue el canónigo Cumplido, gastrónomo de fama, anciano habituado a un régimen severísimo y que en ese día no probo alimento hasta las dos de la tarde; resultado de lo cual fue una enfermedad que le costó la vida en abril del año de gracia de 1849.

Pudo muy bien don José Domingo dejar de asistir a la fiesta.

¿Más acaso iba a faltar sin aviso? Ni por pienso. ¿Iba a interrumpir la solemnidad por aquella exigencia de su estómago inurbano? No en sus días. ¿Iba, en fin, a salirse sin avisar a nadie? Primero hubieran sobrevenido todas las calamidades del mundo.

Por lo cual y a falta de otro arbitrio se resolvió a oír aquel sermón que debe haberle sabido a rejalgar ya que más tarde le trajo la muerte.

• Los datos que contiene este escrito los debo a mi respetable
Amigo el sabio historiador don Agustín Rivera.

Tomado del libro:
20 cuentos de literatos jaliscienses – 1895.
Editorial hexágono – 5 octubre 1990.

Transcribí, Lic. Adolfo Zúñiga García
26, 27 de febrero 2007.

LA BATALLA DE PAVÍA.

A QUIENES LES GUSTE LEER... ESPERO LES GUSTE EL SIGUIENTE RELATO DE UNA GRAN BATALLA. LA BATALLA DE PAVÍA...

La Batalla de Pavía
(Confesión del inculpado)

A Manuel Caballero

Me hallaba por fin en un juzgado de lo criminal, sitio semejante al en que habían pasado tantas y tantas torturas las criaturas de Gaboriau y de Bélot e iba a ser interrogado a propósito de aquel suceso tan trascendental e importante y que tanto papel había de desempeñar en mi vida.

Era el juzgado vasta pieza enladrillada a trechos y a trechos mostrando la tierra apisonada por la presión de muchos pies humanos. Dos o tres mesas con carpetas de hule roñoso, un estante que delataba respetabilísima antigüedad y hasta doce sillas de diferentes tipos y modelos (éstas lo mejor de la casa, porque los presos se rehusaban a ocuparlas por no sentarse en sus causas) y que estaban casi en su totalidad de un pie cojas y de los otros no muy sanas, componían el mueblaje de aquella oficina en que la austera Themis disponía a su guisa de la honra y de la libertad de las personas.

Amontonadas en un rincón, en una variedad que habría hecho las delicias de cualquier coleccionista, se hallaban objetos de todas clases: sillas de montar de las que solo se ven en poder de caporales y hacedores de hacienda, frazadas de todos colores, petacas y baúles de viaje, retratos de caballeros de peluquín y casacón, vasijas, embudos, herramientas de todos los oficios, chapas cubiertas de herrumbre que parecían arrancadas a las puertas de una iglesia española del siglo XIV, libros truncos de ediciones raras; y junto a esas cosas de uso común, las vergonzantes, las que sirvieron para la perpetración de delitos: ganzúas, ganchos, boxes, rifles de diversos calibres en que podrían haberse estudiado los progresos del arte de la guerra desde la conquista acá y sobre todo armas blancas: cuchillos de carnicero de ancha hoja y grasiento puño de asta, puntas de espada con correa, para colgarse del cuello a manera de escapulario o amuleto bendito, cuchillos de zapatero de punta buida, pacíficos cuchillos de mesa de punta roma, dagas traicioneras, verduguillos que no dejan en la piel huella de su entrada, machetes surianos que al caer rompen los huesos y hacen brotar raudales de sangre, navajas de estuche para hombres previsores, leznas, formones, escoplos, todo, en fin, se hallaba allí y hacía pensar en aquellos diálogos de las cosas inanimadas que han supuesto Víctor Hugo y los poetas de su escuela.

Cuatro personas formaban lo que en jerga curialesca se apellida la oficina; pero de ellas quien más sobresalía era un viejo de edad más cercana a los setenta que a los cincuenta, alto de cuerpo, trigueño de rostro, de ojuelos verdes y pequeños que semejaban peladas uvas, de bigote formado de agudas púas que la nicotina había tornado de blancas en amarillentas y de traje correspondiente a la moda de hace veinte años. Fumaba un puro recortado y hacía cabalgar sobre su episcopal nariz un par de lentes con cerco de acero. Pero lo que imprimía a aquel hombre su sello especial era una calva reluciente como espejo, en que cabrilleaba la luz como en las aguas movedizas, tersa como peladilla de arroyo, amojamada como si tuviera la piel curtida de un animal y no la de su dueño.

- Uno de esos filósofos modernos que se jactan de adivinar por las prominencias craneanas las inclinaciones del individuo, habría podido estudiar aquella cabeza como un chiquillo de escuela en un cartel de letras gordas y habría visto que el licenciado don Juan Cortés de Lara (así se llamaba el juez) era la personificación del viejo Javert, de los miserables.
Al verme llegar el licenciado Cortés dijo dirigiéndose a un chico que andaba por allí y que a la cuenta era su secretario:

“Compañero, me hace favor del proceso de Pavía” y a continuación el interpelado presentó un mamotreto que abultaba poco; pero que no tardaría en crecer por aluvión tanto como los otros de sobada carátula que andaban por allí.

- Se amonesta a usted; dijo el golilla dirigiéndose a mí, para que se conduzca con verdad en lo que supiere y fuere preguntado.
- ¿Cómo se llama Usted?
- Ignacio Pavía.
- ¿Casado?
- Soltero.
- ¿Cuántos años?
- Treinta y tres.
- ¿Qué oficio?
- Propietario.
- ¿Dónde nació usted?
- En…
Pero el nombre de mi pueblo no lo pondré aquí; bastante famoso han hecho a aquél sus ferias, sus torres y las peregrinaciones de los fieles para adorar la imagen taumaturga, patrona nuestra, para que haya necesidad de mostrar el hilo de este ovillo.
Rodean a mi ciudad natal, que se halla en una pequeña colina, áridos y polvosos callejones (así se llama por allá a esas extensiones inmensas de terreno) en que se pierde la vista sin topar con árboles ni con eminencias. He leído no se donde que el paisaje influye tanto sobre el sujeto, que solo se comprende la figura de don Quijote viendo las llanuras de la mancha, caldeadas por un sol capaz de derretir los sesos del más pintado y de causar oftalmías al ojo de la Divina Providencia. Pues bien, nuestro carácter, el carácter de los habitantes de X – con esta consonante designaremos a mi tierra – no se comprende sino en aquellos campos yermos y agostados, en aquella vegetación ruin y para poco, en aquella población levitica y falta de brios que vive con los recursos de su pasado.
Antes de las revoluciones que han arruinado al país y de los ferrocarriles que le han dado vida, X era la población más floreciente de Jalisco.
Año por año llegaban cargamentos de efectos del extranjero, año por año y durante quince días se derrochaban el oro y la plata en transacciones y contratos y aquello tenía el aspecto de un mineral en bonanza.
¡Qué es el oir a los viejos hablar de la Calle de las mesas o del Vareo, en que se expendían géneros al por menor, de las partidas y de las onzas que en ellas rodaban; de las tiendas llenas de riquezas, de los toros que se jugaban en la plaza capacísima (hoy arruinada y con aspecto de romano coliseo) de los tumultos que los ratas de entonces promovían para escapar con lo ajeno, de los altos alquileres de tiendas y casas, de los peregrinos que dormían acampados en los cerros distantes, de las mañanitas de diciembre frescas y regocijadas, de los paramentos de la iglesia, de la riqueza de los capellanes, de todo lo antiguo en fin!

Hoy X con sus torres exquisitas, que la gente dice fueron fabricadas por mano de ángeles, con sus tiendas grandes como casas, sus casas como iglesias y sus iglesias como catedrales, es una población en que hay todo menos vida, en que se hace todo, menos habitar en ella.

Por razones de temperamento y de conveniencia debían mis paisanos inclinarse a defender las creencias conservadoras, y mi padre, juzgándose quizás un Simón de Monfort o un Godofredo de Bouillon, levantó a sus propias expensas un cuerpo de voluntarios formado con rancheros de sus haciendas de Rincón de los Moras, Ocotillo y Ciénega de abajo. Poco, sin embargo, le duró el placer, pues, al cabo de tres o cuatro meses de luchar, entregó el alma a Dios tras un albazo en que su gente se batió con singular bizarría.

Perseguidos mi madre y yo, sus únicos herederos, tuvimos que emigrar a una ciudad del Bajío famosa por su hortaliza y por sus inundaciones y en cuanto ya tuve edad bastante para ello di un paseo por Europa, donde pasé tres años. A mí vuelta, joven, huérfano, rico y aburrido pasaba los días en mi pueblo natal, esperando solo poder realizar mis propiedades para ausentarme definitivamente.

Cuando estas reminiscencias hacía sorprendió me la voz del magistrado, que me preguntó con solemnidad si sabía por que estaba preso.

Sí, señor juez, si sé por que estoy preso: se me acusa por los delitos de adulterio y rapto.
“¿Pormenores? No puedo dar sino los que usted conoce. Me enamoré de la señora de Fragoso, ella se enamoró de mí, la robé, fuimos aprehendidos y aquí estoy para ser juzgado.
“¿Qué cómo pasó el caso? Muy sencillamente. La señora de Fragoso, como tendrá usted ocasión de convencerse cuando la interrogue, es joven y hermosa; sus ojos semejan la estrella dentro de la cisterna, su talle es elegante y escultural (un amigo mío poeta lo comparó al ánfora en que fidias bebió el vino eterno de la belleza) su voz es dulce y bien timbrada.
En cambio su cónyuge es un empleadillo de corto sueldo, viejo, miserable, malhumorado, de cara avinagrada, indigno en todo de guardar esa presea.
“Cuando el matrimonio llego a X yo atravesaba uno de los periodos álgidos de mi aburrimiento crónico”.
“Mi cómplice, como usted la llama, creo que tampoco se divertía mucho. El camarín del santuario, la misa diaria, la plaza y las calles, escuetas de día y obscuras de noche no proporcionaban diversión bastante a aquella pecadora. Con decir a usted que en X no hay siquiera tertulia y mentidero en botica u otro local cualquiera, creo haber explicado cuan monótona se desliza allí la vida”.
“Nos conocimos como debíamos conocernos, dado que ella era la esposa del receptor de rentas y yo el primer contribuyente del departamento.
“No la enamoré refiriéndole sitios y batallas, historias de antropófagos o de hombres de dos cabezas, como Otelo a Desdemona; tampoco nos atrajo rivalidad alguna de nuestras familias, como a Romeo y Julieta; ni llegamos a leer juntos, como Francesa y Paolo, ningún libro de caballerías; fuimos el uno del otro porque así lo pedían el medio, las circunstancias, la ociosidad en que vivíamos, la confianza de que disfrutábamos”.
“Ella no amaba a su marido porque era bella y distinguida y él antipático y cursi; tampoco podía amar a cualquiera de mis paisanos porque ninguno – inclusive el juez de letras, el agente del Ministerio Público y el Director Político – era para llenar sus aspiraciones”.
“Tampoco a mi me convenían aquellas hembras linajudas, ayunas de sentido común, de entendimiento y de gracia. Empleando un símil matemático diré que no era aquel un problema indeterminado, que admitiera muchas resoluciones, sino uno determinadísimo al que convenía solo una respuesta”.
“Era esa una brillantísima ocasión, que me proponía no desperdiciar, para aplicarme al estudio del problema del adulterio, que siempre me ha preocupado mucho; pero ¡Ay! La perra afición de mi correo al drama, a lo extraordinario, a lo sentimental y el temperamento terriblemente vulgar del marido burlado, que no se valió del hierro ni del plomo para vengar su agravio, sino de los exhortos las requisitorias y las querellas judiciales, me tienen en la situación que usted ve”.
“Esta es, señor, la relación de mi batalla, de la batalla de Pavía, en la cual, como el Rey Francisco, quedé prisionero; pero en la cual, a diferencia del vencedor de Marignan, perdí hasta el honor”.

Al oír que había concluido, el licenciado Cortés de Lara dijo dirigiéndoseme:

- Puede usted comunicarse con quien le plazca y nombrar defensor.

- Y hablando al Secretario:

- Compañero, declaremos bien preso al señor Pavía.

Tomado del libro:
20 cuentos de literatos jaliscienses – 1895.
Editorial hexágono – 5 octubre 1990.